Mucho más de lo que parezco y mucho menos de lo que pretendo..
Catching Elephant is a theme by Andy Taylor
Desearía ser hermosa y embrujante, desearía ser tu único deseo, para que pases tus días y tus noches cumpliendo la misión de enamorarme…
Cien por ti…
1. Por ti duele, me duele
2. Por ti quise
3. Por ti cerré los ojos y me dejé llevar en esta deliciosa locura
4. Por ti aprendí a ceder
5. Por ti conocí el amor
6. Por ti supe cómo se besa cada centímetro de una espalda masculina
7. Por ti supe lo que es tener un hermano celoso
8. Por ti entendí que en sus rudos consejos, ella no estaba tan equivocada
9. Por ti supe que se siente tener un “pegoste”, el mejor de todos
10. Por ti quise vivir sola, en un sitio que tuviésemos para los dos
11. Por ti ambicioné dinero para viajar juntos
12. Por ti hice planes, muchos planes
13. Por ti martes 13 daba igual, da igual
14. Por ti me comenzaba a gustar la idea de una boda llanera, con “los compadres” y con el primo, tú y yo bailando el joropito —así, con lo cómico que nos veríamos—.
15. Por ti recordé cómo se siente que te hagan daño.
16. Por ti, por tu vocación para ser padre, quise tres niños, bueno si eran niñas no me iba a molestar.
17. Por ti comprendí que es importante llegar en el momento preciso, ni una día menos, ni un día más.
18. Por ti vi qué significa que un niño se ponga “rabo”.
19. Por ti pasaba minutos (muchos) viendo ropa para caballero, no bisutería ni maquillajes.
20. Por ti descubrí que tenía un traje de malicia.
21. Por ti obtuve reproches de quienes sintieron que los estaba dejando de lado.
22. Por ti me acerqué a lo que no quería.
23. Por ti acepté lo inaceptable.
24. Por ti consideré la idea de cambiar mi vida para hacerle un espacio a la tuya, con todo lo que eso implica, porque lo disfrutaba.
25. Por ti ví un futuro en el que tú salías con botas de seguridad, y yo a redactar mis noticias. —Por eso insistí en el asunto de la universidad—.
26. Por ti reafirmé por qué algo no me gustaba de tus ausencias.
27. Por ti los minutos se hicieron eternos si no me respondías un mensaje.
28. Por ti sin darme cuenta, ni expresarlo le daba un sutil cambio las prioridades.
29. Por ti rechacé propuestas, por respetarte a ti.
30. Por ti pasé horas escogiendo el color de una camisa, la forma, si te gustaría o te molestaría.
31. Por ti sabía, ya no lo sé, la inocencia que podía transmitirme una sonrisa
32. Por ti sabía la satisfacción que me brindaba verte sonreír
33. Por ti no pararon las risas
34. Por ti se asomaron las lágrimas
35. Por ti lloré con dolor
36. Por ti me levanté de mi cama a una hora inapropiada, corrí a tu casa de noche, con frío y bajo la lluvia, para llorar contigo y no por ti.
37. Por ti aprendí una nueva definición de “arquetipos”.
38. Por ti fui honesta
39. Por ti aprendí a arrepentirme
40. Por ti me comprometí con la vida de otra persona
41. Por ti desee, por esta última oportunidad, que todo saliera bien, todo bien; pero quizás no te lo dije lo suficiente o no lo sentiste lo suficiente, —esto último es más probable—.
42. Por ti mentí, para pasar noches contigo, mentí.
43. Por ti tu cama se hizo mía
44. Por ti comprendí que lo mejor del mundo era sentir tu boca
45. Por ti descubrí que cocinar, te duplicaría algún deseo.
46. Por ti era necesario que me adaptara, aunque conmigo tú nunca te adaptaste a nada.
47. Por ti supe que, aunque no quisiera dejarte dormir, me encantaba despertar a tu lado.
48. Por ti creí en una mirada limpia, en la que luego comencé a ver hielo.
49. Por ti conocí el dolor de está soledad, y no sé qué se toma para eso.
50. Por ti aprendí que no es bueno ser tan ingenuo, siempre hay que desconfiar un poco
51. Por ti reafirmé que un amigo de verdad no te lastima
52. Por ti ví que las amigas geniales, dejan de ser tan geniales.
53. Por ti supe lo que es sentir que te cuelgue de la frente un cartel que en negritas dice “IDIOTA”
54. Por ti descubrí que si no hay confianza, no hay absolutamente nada
55. Por ti entendí que el amor también necesita de una columna vertebral
56. Por ti tengo temor de convertirme en esa indolente que una vez fui
57. Por ti sentí asco con todas sus letras.
58. Por ti sé cuánto pesa un corazón, sobre todo cuando sientes el espacio vacío en tu cuerpo
59. Por ti ahora no sé qué pensar.
60. Por ti no pienso, no pienso y ya.
61. Por ti no jugué sucio.
62. Por ti, simplemente no jugué.
63. Por ti supe que todos pecamos de ingenuos, y yo pequé, esta vez pequé y sin perdón del cielo.
64. Por ti volvió el miedo y la inseguridad, por ti temo, temo como niño solitario. Por ti, tengo miedo otra vez de que me vuelvan a lastimar.
65. Por ti deformé muchas palabras, como: acumurro (en su versión modificada) y por ti siempre quiero hacértelos.
66. Por ti viví una fiesta para dos, —sí, una fiesta— con ropa bonita, karaoke, licor, merengue, reggaetón, salsa, Calipso, guaracha, bachata, hasta la madrugada, con su respectiva resaca-
67. Por ti sentí celos
68. Por ti, a fuerza de vivirte, adquirí manías propias de ti.
69. …………………………………………………..
70. Por ti, entre tantas reformas, yo quise desarrollar mi único proyecto ambulante de reformarte la vida.
71. Por ti escribí y te hice llorar
72. Por ti llegué a la conclusión de que tal vez uno no puede estar con alguien que llega a conocerlo demasiado, es como sentir siempre sus debilidades en evidencia.
73. Por ti quise crecer a la par con otro ser humano
74. Por ti dije muchas malas palabras, más de las que me gusta decir.
75. Por ti tuve muchos estados de facebook, —que más nadie entendía—.
76. Por ti es primera vez que me pasa lo que viví contigo.
77. Por ti entendí lo que es viajar indefinidamente.
78. Por ti reafirmé mi idea de que puedo ser madre (aunque no haya parido).
79. Por ti me sentí orgullosa de mi crianza.
80. Por ti supe que se puede llorar “tsunámines”.
81. Por ti llené tus manos y se desbordaron de mí. —Algo nuevo para ti y no supiste qué hacer con “eso”—.
82. Por ti sentí vergüenza de mí
83. Por ti por primera vez sentí que brindar ayuda es perder mucho de mí.
84. Por ti supe que es más difícil marcharse cuando nadie te pide que te quedes.
85. Por ti, por primera vez, comprendí el amor sin fines de lucro.
86. Por ti dejé que te instalaras por allá adentro, como miembro vitalicio de mis entrañas.
87. Por ti quise que valiera la pena.
88. Por ti me toca archivar la incertidumbre de cómo hubiésemos podido ser.
89. Por ti me cuesta decir, —mejor es lo que pasa—.
90. Por ti pasé varios días enteros sin que me diera el sol.
91. Por ti dormí la mejor siesta de mi vida.
92. Por ti mantuve esperanzas, aunque de eso no me valga.
93. Por ti sentí mi vida acoplándose con alguien, por ti supe que el sentimiento era unilateral.
94. Por ti, dije con total sinceridad —yo no te estoy pidiendo nada—.
95. Por ti quise que me hicieras tuya, —desde aquí, hasta aquí—.
96. Por ti quise aprender a ser una mujer para ti.
97. Por ti me da por creer que un día entrarás en mi vida haciendo ruido, tropezando con el borde la puerta y preguntando dónde se puede fumar – aunque ni sepas actuar-
98. Por ti descubrí que decir una mentira un millón de veces, no hace que sea verdad.
99. Por ti tuve paciencia, por ti me sé de memoria tus pequeñas tragedias, por ti quise ayudar a remediarlas.
100. Por ti no hablaré más de eso, ni de esto. Ni de ti. Solo te amaré a ti.
No hace falta empezar de cero, ni de la nada para rehacerse, reconstruirse, redescubrirse. Plantearse un nuevo camino o una nueva forma de conducirse implica replantearse lo aprendido, recordar el pasado para volver a empezar. Reencontrarse, renacer, no es sólo el producto de un profundo amor, sino del miedo desmedido al estancamiento, a caminar en círculos. Por temor a repetir lo vivido es justo saber cuál es el momento prudente para detenerse y reinventarse, recrearse, repararse, rescatarse.
Así es, debería de ser. Mis vacaciones lo fueron, o eso intenté hacer. Algunas veces ser, como se quiere ser, es imposible ser. Pero mis más anhelados deseos lo hicieron alguna vez.
Ella, decidida y su sinfín de motivos antagónicos me enseñan, me enderezan.
Él, pequeño, risueño, perfecto, me motiva, me alegra.
Él, grande, me enamora, me ilusiona.
Para ser o no ser, lo que quiero o quisiera ser.. Tengo que ser, ella, él y él. Eso es.
(via nineeyedoracle, nevver)
That´s the way a seat in front of the computer most of the time, and many other akward positions. None of them last more than 5 minutes, otherwise i would miss a leg.
He aprendido que el tiempo pone a cada uno en su lugar,
que nada ni nadie es como aparenta ser,
que no hay que confiarse tanto, del mismo modo que tampoco hay que desconfiar siempre.
Que necesitamos buscar un equilibrio, un punto intermedio.
También,
He aprendido que la mayoría de las cosas que nos rodean son temporales, ya sea algo fisíco como algo que sepamos con certeza, a pesar de que no lo logremos ver con nuestros ojos, pero que sin embargo podamos sentir con nuestro corazón.
He aprendido que al igual que no hay nada para siempre, tampoco hay cosas para nunca.
Jamás sabes que podrá ocurrir mañana y como afectará cada uno de tus actos o los de los otros en ti y en tu vida, pero si puedes esperar que algo pase con tantas ganas, con tantas ansias, que llegue un momento en que creas con total certeza tener tu futuro en tus manos.
Yo, puedo creer tenerlo, puedo desearlo, pero no saber si lo que tendré será lo que deseo, para ello tengo que luchar por conseguirlo. Conseguir lo que quiero.
El tiempo me ha hecho comprender muchas cosas, asumir derrotas y decepciones, al igual que disfrutar con cada una de mis victorias, de mis logros. Y al mismo tiempo arrepentirme de no haberme esforzado lo suficiente por no haber conseguido cosas que me proponía y haber fracasado.
Me ha hecho ver que no hay nada que sea un TODO ABSOLUTO para mi, que se puede seguir viviendo y mas importante aún, ser FELIZ, prescindiendo de muchas cosas que antes e incluso ahora pensamos que son imprescindibles. Cuando la única verdad es que no existe nada totalmente prescindible y nada totalmente imprescindible.
Nos convencemos en poner etiquetas a nuestras cosas, a decir que no se puede vivir sin algo,sin alguien; nos convencemos que a todo hay que llamarlo de una manera precisa,sin embargo hay cosas que no sabemos denominar con precisión pero que conocemos mejor que nada.
El tiempo, me ha enseñado a conocerme mejor, a aprender a ser mi mejor amiga y al mismo tiempo mi peor enemiga.
A que no debo culparme eternamente por cada uno de mis errores, a asumirlos como toca. A que debo de alegrarme por tener lo que tengo, porque existen personas que me quieran y se preocupen por mi. A apreciar tanto amor como el que recibo, de quien quiera que sea.
Sé que mucha gente que me rodea piensa que no he cambiado tanto, o que los cambios que han aparecido en mi han sido por tal tal influencia, que soy una exagerada cuando digo que el tiempo me ha enseñado muchas cosas, que de los palos se aprenden, pero lo sé,y lo siento así.
Si no hubiera pasado por muchas cosas que me han hecho sentir mal en los últimos meses; yo no sería la que soy ahora, no estaría sentada frente a esta pantalla reflexionando como hago ahora, como hacía tiempo que no hacía.
Y es que,si no hubiera aprendido de mis errores, si no hubiera sabido afrontar cada decepción y asumir cada derrota, no podría sentirme tan fuerte como me siento ahora.
He aprendido que lo que uno siembra, es lo que luego recoge.
El tiempo nos pone a cada uno en nuestro lugar…
Reconstrucción
Aunque no siempre, es sólo a veces
HOY es uno de esos a veces
No te niegues a un futuro incierto.
Niégate a un pasado eterno